CUANDO LAS RADIOGRAFÍAS NO SON SUFICIENTES, TRAUMA CERVICAL POR MORDEDURA.

M.V Esteban Puccio
Diplomado en Neurología veterinaria
UNLP (Argentina)

Recibimos a un canino mestizo de 6 años, que se presentó a la consulta con una tetraparesia no ambulatoria de 3 días de evolución, luego de haber sufrido un trauma cervical por mordedura.

En la atención inicial, en su clínica de cabecera, donde se realizó la atención primaria, se realizaron radiografías de tórax y cuello, en las que se observa una posible luxofractura L6-L7.

Al llegar a consulta el examen neurológico presentaba tetraparesia no ambulatoria, con hiperreflexia patelar isquiática y tibial y leve déficit en la respuesta de retirada en las EEAA, conservado percepción consciente del dolor. Estado de consciencia y pares craneanos normales. Concluyente con una lesión medular cervical baja.

En esta caso decidió hacer un TAC en el que se observa una Luxofractura rotacional C6-C7, con fractura de apófisis articular izquierda C6-C7 y hematoma epidural leve.

Imagen de reconstrucción 3D
Imagen de reconstrucción 3D
Imagen de reconstrucción 3D

En este caso, se recomienda estabilización quirúrgica.

Corte axial a nivel de la fractura articular y hematoma epidural

Conclusión:

En los traumatismos de la columna vertebral, muchas veces las radiografías simples no aportan información suficiente, por lo cual están indicadas las imágenes de alta complejidad (TAC- IRM). En este caso se decide hacer TAC ya que lo más importante es determinar si se trata de una lesión quirúrgica o no. La IRM hubiera aportado más información del estado medular, pero con menor detalle óseo.